Comenzar a aprender inglés en el colegio y/o continuar en una academia más tarde es la fórmula tradicional de entrar en contacto con la lengua de Shakespeare. Sin embargo, para la mayoría de los estudiantes esto no es suficiente, pues los números siempre están en rojo cuando se trata de las habilidades de escuchar y hablar; fundamentales al aprender una lengua. Afortunadamente en la actualidad existen herramientas que pueden ayudarnos a desarrollar y reforzar esas destrezas de forma individual y no solamente con la ayuda de un profesor. Claro está que la utilización de estos recursos necesita ser personalizada por cada interesado para obtener un resultado efectivo.
Gracias a la tecnología y al desarrollo de los medios de comunicación, las formas de adquirir conocimiento han cambiado de manera drástica y a una velocidad de vértigo. Ahora sucede que hacer lo que a uno le gusta y cuando tenga ganas de disfrutar de ello, no sólo es entretenimiento o matar el tiempo, sino que también es aprendizaje. Visto de esta manera, todas las acciones que uno emprenda y que involucren a la lengua meta, están destinadas al aprendizaje. Pero, ¿cómo funciona esto?
Adquirir recursos
Antes del aprendizaje se da la adquisición. Para comunicarnos en una segunda lengua primero debemos adquirir palabras, expresiones y estructuras para que cuando comience el proceso de comunicación se ponga en marcha el aprendizaje. Para ello — sin entrar en más detalles — aprovechamos también el conocimiento del mundo que tenemos alrededor. De acuerdo a esto último, el propiciar acciones para encontrarnos con nuevos conocimientos es la parte elemental del proceso de aprendizaje.
Ideas para encontrar recursos
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Desapégate de los esquemas.
Esto es: cambia la forma en que te enfrentas al estudio. Aprender un idioma en estos tiempos no es lo mismo que hace 10 o 15 años. Se puede aprender jugando, divirtiéndote o haciendo productivos tus ratos de ocio. -
Ver películas o series con subtítulos
en español para empezar no es una idea nueva, pero hay que mencionarla porque está respaldada por estudios que dicen que sí funciona. En otro post hablaré en profundidad del valor de los subtítulos en el aprendizaje de una segunda lengua. Mientras tanto, puedes practicar para ir acostumbrando el oído. Lentamente y casi sin darte cuenta comenzarás a entender más y más. -
Hazte una caja de herramientas
para tus recursos para organizar tu aprendizaje. Esto es: una lista de sitios favoritos con temas para simplemente mirar, o buscar información que a ti te interese. En este punto debes tener presente que la búsqueda también forma parte del aprendizaje. Cada «input» (sonido o palabra nueva) que registres en tu cabeza cuenta. -
Diccionarízate
Hazte amigo del diccionario (online). Deja que te pique el bicho de la curiosidad por saber qué significan las palabras que desfilan ante tus ojos cada día: en el supermercado, en el metro, en los escaparates de las tiendas, etc. Toma el control del mundo del inglés oculto ante tus ojos con WordReference, por ejemplo, el diccionario más popular entre los estudiantes de inglés. -
Los juegos de objetos ocultos
son excelentes para aprender vocabulario de una manera entretenida y probadamente efectiva. Descarga una versión de prueba aquí, instala el juego y ve aprendiendo vocabulario al mismo tiempo que juegas. Te sorprenderás de lo útil que es. -
Habla
Solo, en compañía, en voz alta y frente a un espejo. Préstale atención a la pronunciación. En esto debes ser cuidadoso y exigente para no fijar errores que luego te llevara trabajo erradicar. -
Utiliza la IA
con responsabilidad. Recuerda que es fácil acostumbrarse a que hagan el trabajo por uno. Busca aplicaciones de IA específicas para interactuar en inglés. -
Aprende acerca de
la cultura de donde esta proviene, es decir: de su historia, su música, comida, tradiciones, su arte, etc. La cultura anglosajona es muy rica y diversa. Interesarse por los aspectos que antes mencioné es un pilar fundamental en el refuerzo del aprendizaje de su lengua, de la misma manera en que el español es aprendido con entusiasmo en países como el Reino Unido, Francia o Estados Unidos.
Nuestros primeros contactos con el idioma
Cuando niños, nuestra relación con el lenguaje es a través de un proceso subconsciente. Nuestros padres no nos enseñan las reglas gramaticales en casa para hablar correctamente; lo que ocurre es que recibimos estímulos una y otra vez, y terminamos adquiriéndolas de manera absolutamente involuntaria. No somos conscientes del aprendizaje de nuestro primer idioma, lo que hacemos es comunicarnos y ya. Más tarde, las frases gramaticales «suenan» bien o «se sienten» bien, y los errores se sienten mal, incluso si no sabemos conscientemente qué regla fue violada*. La exactitud en el uso de las combinaciones de palabras para producir el mensaje que queremos transmitir ocurre sin mayores complicaciones dentro de un contexto en el que, cuando nos equivocamos, el error es irrelevante, pues se considera una parte inherente al proceso.
Resumen
Mi mejor sugerencia como resumen a toda la anterior reflexión es aprender a percibir el aprendizaje de una lengua, no como una jornada cuyo final en algún momento ocurre, sino como un proceso que consiste en atravesar etapas continuamente. Tener claro y siempre presente esto último te dará la tranquilidad para identificar a tu alrededor recursos para organizar constantemente tu aprendizaje.
* Principles and Practice in Second Language Acquisition, Stephen S. Krashen.
Pergamon Press, 1982.
¿Listo para llevar tu aprendizaje al siguiente nivel?
Recuerda que el aprendizaje de un idioma no es un destino, sino un camino que recorres día a día. Explora otros recursos en nuestro sitio, encuentra actividades que se ajusten a tu estilo y convierte cada momento en una oportunidad para mejorar tu inglés.
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